En Argentina las primeras escolleras de piedra partida fueron desarrollos de la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires durante la primera fase del último gobierno militar en Mar del Plata, iniciando así la trilogía Provincia, Municipalidad y Empresas mineras y constructoras, que dura hasta nuestros días.
Pero la experiencia de las escolleras en Mar del Plata es mas mala que buena, porque a pesar de haber aumentado significativamente la superficie de arena disponible en el partido de Gral. Pueyrredón han generado también consecuencias no deseadas como la dramática reducción del coeficiente de metro de frente de playa por cada bañista, lo que junto con el cambio del perfil del fondo, hacen menos confortables y más peligrosas a las playas. Esto se ve en los balnearios al Norte de Cabo Corrientes, los de entrada a Miramar y en los de Santa Clara. ¿De que sirve tener más superficie de arena si esta no sirve para disfrutar el mar?
Creemos que no se puede dar una solución ingenieril a un problema que NO ES de ingeniería exclusivamente, si así se hace, se omiten aspectos muy sensibles a la ciudad, relacionados con temas fundamentales para el desarrollo y tan diversos como el peligro de la zona de baño, el paisaje costero, el paisaje urbano, la oferta turística, la economía de los lugares, etc.
Otro aspecto negativo es la degradación paisajística. Es evidente que el paisaje resultante de 25 años seguidos de planes de defensa costera han transformado las hermosas bahías primitivas de la ciudad, que le dieron fama y renombre, con sus ecosistemas autóctonos, en canteras de piedra partida, pasando a formar parte de la postal de la ciudad. Es objeto de estudio para las ciencias del turismo el hecho que exista una migración a otras playas del segmento turístico de mayor poder adquisitivo debido a la desaparición de la oferta de playas más naturales. Párrafo aparte merecería la descripción de la proliferación de ratas y todo tipo de alimañas que se reproducen en los intersticios que estas estructuras dejan producto de su naturaleza constructiva.
El escenario deseable a futuro nos mostraría un paisaje planificado por la comunidad, junto al estado y a los expertos, respondiendo a estándares internacionales de calidad y respetando las buenas practicas establecidas en ese sentido, donde se usen mucho mas profusamente las técnicas de rellenado, que en complementariedad con nuevas tecnologías, reducirían el presupuesto de defensa para las playas (Surfrider Foundation´s Coastal Structure Manual), donde se reutilice el agua, se permeabilice la ciudad, se controlen las conexiones clandestinas tanto cloacales como industriales, se eduque para que cada uno de nosotros sea parte de la solución en cuanto al tratamiento de los residuos sólidos urbanos tanto desde nuestros domicilios como en las calles y consideren a las olas como un recurso recreativo y patrimonio natural del partido, donde la restricción al acceso a la arena no exista, donde existan estacionaminentos y playas públicas dignas y la calidad del agua también responda a estándares internacionales de calidad bacteriológica.
Caso concreto es Cabo Corrientes, una de las terminaciones del Macizo de Tandilia, y considerada en su momento una de las mejores rompientes de America (South Cone Expedition - Surfer Magazine - 1980), con un ecosistema perfectamente definido. Toda esa armonia fue quebrada por los delirios de algún burócrata que soñó en algún momento tener un puerto deportivo tipo los que existen en Europa (cuando para ello ya existía el Puerto de Mar del Plata , con espacio suficiente para infinidad de embarcaciones deportivas y cruceros de ultramar)
Podemos citar el caso del Torreón del Monje, un lugar increíble, cuna de muchisimos surfistas argentinos, y que fue destruido ese point por un concesionario del lugar que soñó con su Saint Tropez propio y sus sombrillitas de paja, destruyendo otras de las maravillas de Mar del Plata. Agregando la trampa de arena y mugre que cubre por completo toda la Bristol
Los ejemplos podrían seguir. En definitiva fueron decisiones estratégicas tomadas en soledad por algunos funcionarios, perjudicando no solamente a nosotros los surfistas y bodyboarders, sino también a las futuras generaciones, porque les habrán robado la posibilidad de estar en contacto con la naturaleza, y eso es una obligación que tenemos nosotros para con ellos, para no terminar viviendo de recuerdos, y de la contemplación de viejas fotos, sin ningún sustento con la realidad
Asi todo se va a continuar con la finalización de la escollera de Constitución donde empeorará todavía mas el problema de contaminación y de seguridad para los bañista. Quizas sea hora de dar un salto cualitativo y restaurar el frente costero de Mar del Plata, dándole la importancia como ciudad ubicada en la terminación de Macizo de Tandilia en el Océano Atlántico.
“SURFRIDER FOUNDATION ARGENTINA C/MUNICIPALIDAD DE GRAL.PUEYRREDON S/ PRETENSION ANULATORIA”,
“En su conjunto, los proyectos de defensa costera están orientados a potenciar la actividad turística de Mar del Plata y mejorar las condiciones de vida de todos los habitantes y quienes la visitan cada año”.De acuerdo a los dichos del propio municipio. No hay indicación alguna a la necesidad de preservar el ambiente costero marplatense para las generaciones futuras (art. 41 Constitución Nacional).
Es claro que la norma del art. 10 y siguientes de la Ley 11.723 es absolutamente aplicable al caso en forma imperativa, pues nadie puede en su sano juicio declarar que la construcción de enormes escolleras en forma de T en las playas de La Perla, sobre las que casualmente nada dice el supuesto estudio realizado por el municipio, ni tampoco merece una línea del escrito en traslado, no vayan a afectar el medio ambiente.-
Nada se dice del problema que la contaminación de las aguas muy afectadas en esa zona, por la planta de tratamiento de efluentes, lo que se agravaría obviamente al encerrar aún más las aguas sin permitir que las mismas escurran por la propia acción de las olas.-
Tanto el escrito en traslado como el seudo informe que da fundamento al mismo son absolutamente parciales, y no se cumple con las normas mínimas para que pueda decirse que estamos frente a un Estudio de Impacto Ambiental.- mayo 2005
Las escolleras de piedra partida responden a una tecnología hidráulica desarrollada por los norteamericanos después de la segunda guerra mundial, y esta compendiada en los manuales de los ingenieros de la marina de los Estados Unidos.

En primer lugar este tipo de escollerado en forma de T o de grandes U generan en los costados de estas escolleras fuertes corrientes rip, donde los bañistas son arrastrados mar adentro y muchas veces atrapados mortalmente por los rompeolas. Casos abundan esta temporada se registraron dos casos fatales (dados a conocer por los medios), donde pese a la labor de los guardavidas fue imposible el rescate con vida de las mismas. También las tormentas desparraman en el fondo piedras de 6 a 7 Toneladas que generaron muchas discapacidades al estar disimuladas en el agua y la gente se tira de cabeza de las escolleras .
Otra consecuencia visible a partir de la aparición de este tipo de escolleras es que al ser concebidas con el concepto de “trampa de arena”, son también una trampa para la basura y agua contaminada de los desagües clandestinos, que conectados al sistema de los desagües pluviales de la ciudad, existen en todas y cada una de las playas de la ciudad.
p>Sabemos por estadísticas de los profesionales médicos de la ciudad que atienden a la población en el Hospital Móvil de la Pcia. De Buenos Aires frente a Playa Bristol, casos de infecciones de ojos, oídos e intestino corresponden en mas de un setenta 70% debido a los intolerables niveles de suciedad en suspensión en el agua de las playas (que aumentan año a año)
Sin lugar a dudas la mayor ventaja comparativa con la que cuenta Mar del Plata son sus bellezas naturales, dadas fundamentalmente por una irregular costa, y una confluencia de mar, arena y rocas que la hace única frente a otros centros turísticos

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